El día 18, viernes, llegamos Félix, Zeta y yo a Ferrol, aún no estaba muy nerviosa, ¿qué porqué iba a estar nerviosa? porque para mí era el primer triatlón distancia sprint, si, si… después de 3 años llegó el momento, ya no tenía ningún tipo de excusa, hasta entonces sólo he hecho duatlones y 2 triatlones distancia mini (300+8+2), que nada tienen que ver con un VERDADERO TRIATLÓN.Lo cuento desde el viernes porque, aunque no estaba muy nerviosa, ya empecé a experimentar lo que es sentirse una más, no es que en otras ocasiones no lo haya sentido, para nada, mis compañeras/os lo ponen muy fácil, pero ahora entiendo ese cosquilleo en el estómago, esas cosas tan obvias de las que hablan, pero que, estando fuera, no se valoran igual, esa complicidad al fin y al cabo. Ahí estábamos todas, por fin llegó Carolina y luego Neli, que vuelve a competir este año con nosotras, no estaba muy convencida, fíjate, con todo lo que tiene a sus espaldas y me venía nerviosa y todo. Nos fuimos a la cama con un buen plato de pasta en el estómago.Al día siguiente reunión técnica, vamos todas para allá, vestidas iguales, también ha venido Luis con las niñas, Miguel y Quique. No me puedo olvidar de ellos porque, igual que Félix, sus ánimos son muy importantes.Aquí nos reunimos con Sonia, una sonrisa permanente!!! menos mal que estaba ahí mi Sonia, que este año vuelve a competir y encima parece que no haya estado parada tanto tiempo. Me faltaba otra atalanta muy importante para mí y que me hubiera dado más de un achuchón, pero seguro que podré compartir un triatlón con ella algún día.La prueba comienza a las 16:45 hr., antes hay que comer, no me entra nada, veo el plato y se me revuelve el estómago, pincho unos cuantos espaguetis, ya está, creo que con esto podré aguantar, después ya cenaré, eso sí, si acabo, sino no tendré ganas de nada.Al hotel a cambiarnos, a por las bicis… nos esperamos en el hall… la primera en estar preparada fue Mariuka, que estaba de los nervios, se quería ir ya y casi ninguna había terminado de prepararse: “yo me voy, yo me voy ya…”, no sé porque pensaba que la prueba empezaba 1 hora antes, ya se tranquiliza. Vemos a Javier Gómez Noya, que competirá el élite al día siguiente y nos hacemos una foto con él, menos mal, un momento de relax, de no pensar constantemente en la prueba.Vamos para el recinto militar, dejamos todo en boxes, no es nada diferente a un duatlón, esta vez con cestita. Ordenamos las bicis según las que vayan saliendo primero y no nos equivocamos en nada!! si es que nos conocemos muy bien.VAMOS A CALENTAR!!! a ponerse el neopremo, Silvia G. me había dicho que posiblemente me agobiara, pero claro, siempre hay una primera vez y hay que pasar por ella. Sonia no se separa de mí, no me quita ojo, creo que me conoce más que yo misma, voy a entrar al agua y estoy segura de que podré hacerlo, pero… hay MADRE MÍA!! que está pasando aquí, el agua está helada, no voy a poder, se me acelera la respiración… Sonia me agarra: “Ana, este es el peor momento, tranquila, en la salida ya no vas a tener esa sensación”. Menos mal que calentamos, si me meto al agua así en la salida no sé que hubiera pasado. Van a dar la salida, hay que saltar desde, para mí, bastante altura, creo que fue Rosa la que dijo que eso fue un putada, pues sí, yo me imaginaba comenzar desde la playita, unas escaleras… pero nada, venga, dan la salida, mi objetivo es acabar, voy muy lenta nadando, pero todo el rato a crol, así que voy tranquila, viendo a la gente, a las boyas, bien, tardo mucho, pero acabo y el neopreno no me agobia nada, todo lo contrario, floto más, es guay. Salgo de agua, casi haciendo escalada, el neopreno no quería salir, se me atascó con la dichosa pulsera power balance, je, je… no sé si funciona, pero no me la quise quitar, por si acaso (lo que es el coco). Rosa y Mariuka no estaban muy lejos. En la bici a Rosa la veía muy cerquita, hasta que llegó la cuesta y a mí las cuestas me cuestan, pero mucho, así que se fue alejando. Sonia pasó a mí lado, me vio y me lanzó una sonrisa, sabía perfectamente lo que significaba “menos mal que has salido del agua”. Las veía a todas pasar a muy buen ritmo, el mejor sin duda el de Neli, vaya prueba hizo la tía, QUIÉN DIJO MIEDO, vaya ejemplo es la tía, yo quiero ser como ella. En la bici recuperé un poco de tiempo, luego llegó la carrera, me encontraba bastante floja, me daba rabia porque es lo que mejor se me da y podía haber recortado mucho tiempo, pero el cuerpo no me respondía, iba sufriendo, así que sólo podía mantener un trote cochinero y aguantar el ritmo, aún así conseguí adelantar a dos participantes y acabar mi primer triatlón no siendo la última y sin que me tuvieran que esperar tomando un café. Para no encontrarme así debo entrenar transiciones y más resistencia, porque todo lo que has luchado en la natación y en la bici se va al garete en el último segmento.En el momento que pisé la meta todo el sufrimiento se esfumó, nada de nada, sólo alegría de ser recibida por todas, todas habían acabada porque son unas auténticas campeonas, todas felices, porque realmente acabar una prueba así es para sentirse feliz y satisfecha con una misma. Ahí estaba también Félix, que no había dejado de animarme en toda la carrera, yo le oía y me motivaba un poco más, en la meta me dio un gran abrazo y me dijo que estaba orgulloso, mi mejor premio.Se experimentan muchas, muchas sensaciones, vale la pena al 100 x 100, sin duda. Pero tampoco sería lo mismo hacerlo sola, aunque era una competición individual yo me sentía muy acompañada. No sé, habrá que probarlo, como todo, pero siempre voy a preferir que haya una/un atalanta a mi lado.Bravo Atalanta, el único club en el que acabaron las 10 participantes: Elena, Asun, Silvia R., (las 3 que entraron en tiempo) Neli, Sonia, Mimi, Carol, Rosa, Mariuka, Ana M.A por el tri de relevos y la Copa del Rey!!! Ya soy triatleta.